Capítulo 856
—No me lo agradezcas —respondió él con el ceño fruncido—. Esa cara tuya se ve peor que cuando lloras.

Luciana se quedó sorprendida. No era que quisiera poner mala cara, pero su cuerpo simplemente no le daba para más. Se sentía débil y mareada. Sin embargo, permaneció en silencio.

Al ver que no respondía, Alejandro insistió:

—¿Qué pasa? Te ves muy pálida, ¿estás enferma?

—Sí… y no.

Luciana asintió y luego negó con la cabeza.

—Es solo un malestar, pero no es algo grave.

—¿Y eso qué significa? —rep
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP