Mundo ficciónIniciar sesiónUn compendio de relatos que te lleva a los más recónditos tabúes explorados magistralmente de la mano del autor por medios de thirllers psicológicos, una lectura erótica solo para valientes.
Leer másVirginia, en medio del espantoso infierno en que estaba, recordaba como había llegado allí. Todo comenzó dos semanas antes de Navidad, en una fiesta de su trabajo…Se encontraba en una fiesta navideña de su oficina, compartiendo con sus jefes y compañeros. La fiesta fue realizada en un hotel de lujo, como correspondía a una de las empresas de juguetes más ricas del mundo. Mientras Virginia consumía un trago más de ron que le bajaba por su garganta ácidamente embotándole más los sentidos, y entumeciéndoles etílicamente los nervios, su jefe aprovechaba su distracción para observarle los voluptuosos senos que se ajustaban ante el traje negro de una sola pieza de minifalda y tirantes que le descubría las piernas y los brazos.—Esta compañía tiene muy buenos planes para ti —le dijo el jefe conforme su empleada colocaba golpea
Tras varios minutos metiéndole la cabeza en el excusado, Diablo le sacó el rostro para que respirara. En medio de la tos, el negro pudo llenar sus pulmones de aire y aliviar su sensación de asfixia por algunos momentos.—Pedazo de %*&#!, maldito mono africano —le dijo Diablo sin dejar de sostenerle el rizado cabello— ahora dime, ¿Dónde es que los Chacales tienen a mi novia?—No sé… no sé nada…Ante esta respuesta, Diablo le volvió a introducir la cara en el inodoro mientras Jack y el quinto biker le propinaban patadas en las costillas y los testículos. Diablo le sacó la cara del agua de nuevo.Los gritos de la negra Shaminna no dejaban duda de lo que Venom y Jeff le estaban haciendo.—¡Déjenla en paz! ¡Ella no sabe nada!—¡Cállate hijo de perra macaco! ¡Dime lo q
Dentro de una paupérrima habitación de hotel, una pareja se entregaba a las más feroces llamas de la pasión sexual. El hombre, era un tipo musculoso de veinte años de aspecto rudo y fornido, lleno de tatuajes, con cabello largo y barba de candado. La mujer, una joven de 17 años, de cabello negro y lacio, hermosa y esbelta quien, complaciente, abría sus piernas para aquella masa de músculos que era su apuesto amante. La áspera lengua del sujeto disfrutaba de sus pechos rebosantes y redondos de adolescente, y luego le lamía el cuello y le besaba en la boca. El hombre la colocó de gatas y así la penetró hasta que ambos se fundieron en un candoroso orgasmo.Eran una pareja muy diferente. El sujeto se llamaba Jack y era un biker, es decir, miembro de una pandilla de motociclistas. Cuando estaba vestido usaba frecuentemente un chaleco con el logotipo de su pandilla, botas, jeans o pantalo
Nací en Kyoto, Japón, en 1898, en el seno de una familia muy pobre de humildes pescadores. Mi padre fue enrolado en el Ejército Imperial Japonés como soldado durante la Guerra Ruso-Japonesa y murió poco después. Aunque el Imperio Japonés ganó la guerra, las clases trabajadoras sufrieron mucho, hubo miseria y muerte en cada hogar, y comencé a ejercer la prostitución a los trece años como único medio para llevar comida a mi casa. Usualmente me colocaba el uniforme colegial aunque no iba a la escuela, era con fines puramente alegóricos, explotando las fantasías eróticas de mis clientes. Recuerdo el primer hombre que maté. Fue en mi cumpleaños número catorce. Lo recuerdo porque llovía y hacía mucho frío. Era un pescador que hedía a suciedad y a alcohol. Recuerdo que vestía sólo una camiseta sin mangas y usaba unos tirantes negros que contrastaban mucho. Me llevó a uno de los callejones oscuros y solitarios donde se escuchaba chillar a las ratas. Yo estaba toda mojada, y mientras él
Último capítulo