El miércoles, Luciana llegó antes que nadie a Serenity Haven. Dejó a Alba con tiempo de sobra, preparó su área de trabajo y revisó la lista de clientes. En cuanto llegó el supervisor, se acercó para recibir el registro del día.
—Luciana. —Él la miró con curiosidad y luego hizo un gesto señalando el documento—. Este cliente tiene cierto estatus, te sugiero estar atenta.
—No te preocupes. —Luciana sonrió—. Aquí todos tienen un alto perfil, ¿no crees?
—Pff —bufó el supervisor—. Sí, pero este sujeto