De pronto se preguntó si Luciana sentía presión de tener un varón.
—No creas que por ser hijo único en la familia Guzmán hay alguna preferencia. Aquí no discriminamos, una niña puede heredar y perpetuar el apellido…
—¿Eh? —Luciana lo miró sorprendida por la seguridad con que hablaba. Él ni siquiera “sabía” que el niño fuera suyo, y sin embargo, ya consideraba concederle todos los derechos de un heredero.
Le vino a la mente aquella frase de Martina: “Que no le importe tu hijo solo puede significa