Serenity Haven.
Al llegar, Luciana lo comprendió todo. No era casualidad que Alejandro trajera a la actriz a cenar. Se trataba de un típico “evento con licor”, una de esas reuniones de negocios donde, entre copas y manjares, los hombres cierran tratos y las mujeres se convierten en parte del ambiente.
Había hombres de toda clase, cada uno con una acompañante de distinto estilo. Sin embargo, todas tenían algo en común: sabían desenvolverse muy bien, eran simpáticas con todos y bebían sin problema