Capítulo 1595
Durante los dos días siguientes, Martina se durmió y despertó, volvió a dormirse y a despertar… y siguió igual.

No mejoró.

En su mundo solo reconocía a Salvador.

Por la tarde llegó de nuevo el médico naturista. Le hizo una revisión minuciosa.

A diferencia de la vez anterior, Martina cooperó mucho más; le faltaban seguridad y confianza, y cada tanto miraba a Salvador. Al final, él le tomó la mano. Solo así se calmó.

El médico miró a Salvador.

—Llévela a dar una vuelta.

Era la señal de que quería
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP