—Marti… —Vicente se tensó.
“¿Eso qué significa? ¿Entonces sí fue por mí? ¿Te lastimé y por eso aceptaste a Salvador a la primera?” se preguntó.
Le sujetó el antebrazo, desesperado.
—No me cambies de tema. Dime la verdad. No me salgas con apellidos ni con dinastías. ¿A poco no te conozco? Tú no eres de las que se trepan a una familia por conveniencia.
—Bajó la voz—. ¿Te gusta Salvador como persona?
Martina guardó silencio.
—Te estoy preguntando.
—Tengo sueño —murmuró por fin—. Quiero dormir.
Se d