Casi se quedó sin aliento, pero le gustaba lo que él le estaba haciendo. Sintió que sus pies se levantaban del suelo y rodeó el cuello de Dominic con los brazos para sostenerse. Él le envolvió las piernas alrededor de su cintura y siguió besándola.
Rosa se sentía derretir entre sus brazos mientras él se movía. No entendía qué estaba pasando hasta que notó su espalda contra la cama y a Dominic cerniéndose sobre ella. No sintió pánico, como esperaba. Solo sonreía.
Él se tumbó encima de ella y vol