Capítulo 7: Desprecio
Ariadne no supo en qué momento dejó de ser una persona y se convirtió en un accesorio.
Su mente solo recordaba fragmentos: el frío de la sala jurídica, el rasguño definitivo de la pluma sobre el papel, el susurro de Freddie pegado a su oído como una daga.
Cuando el ascensor hizo "tin". Fue entonces cuando levantó la vista y miró aquel pasillo, el cual se le hizo demasiado largo. Una puerta de vidrio con un letrero encima que decía Relaciones Públicas la hizo regresar un p