Capítulo 72: Finalmente solos
Evelyn abrió los ojos con sorpresa, pero no fue una sorpresa negativa. Fue más bien de esas que preceden a una exclamación de entusiasmo.
—¿En serio? ¿Como en las películas? —dijo, inclinándose hacia adelante con interés—. ¿El jefe y la secretaria? ¡Qué romántico!
Ariadne sintió un nudo en el estómago. Romántico. Si Evelyn supiera. Si supiera que no hubo nada de romántico en todo aquello. Que lo único que hubo fue una noche de engaño, un contrato firmado bajo amena