Capítulo 76: En el hospital.
La llamada se cortó.
Ariadne se quedó inmóvil, el teléfono pegado a la oreja, escuchando el silencio de la línea muerta. Luego, lentamente, bajó el brazo y dejó el aparato sobre el sofá.
Su madre. Algo le había pasado a su madre.
Y ella estaba aquí, atrapada en este penthouse de lujo, con un vestido de novia arrugado y un teléfono lleno de pruebas que podían destruir a un hombre poderoso.
Se levantó. Sus piernas ya no temblaban. El miedo había sido reemplazado por a