Capítulo 75: Revelación de la fusión.
El penthouse se sumió en un silencio aún más profundo después de que Damián se fuera.
Ariadne permaneció unos largos segundos en el suelo, abrazada a su bolso, escuchando el eco de sus propios sollozos rebotar en las paredes de mármol y cristal.
El edificio entero parecía contener la respiración, como si supiera que algo terrible estaba a punto de desencadenarse.
Pero no podía quedarse ahí, tirada en el suelo, llorando. No cuando cada minuto contaba. No cu