Capítulo 115: ¿Cambios?
La mañana se extendió frente a Ariadne como una sábana blanca e interminable. Había terminado el desayuno, había caminado de un lado a otro de la habitación. El sueño no llegaba, por primera vez en días, y no sabía si agradecerlo o preocuparse.
Se sentó frente al espejo del tocador y se miró. El rostro que le devolvía el cristal era el de una desconocida. No la secretaria que había entrado a trabajar a Cox Industries hacía dos años. No la novia asustada que había firmado