Capítulo 114: Chispa de esperanza
El eco de la puerta cerrándose aún resonaba en el pasillo cuando Ariadne se dejó caer en la cama. La visita de Evelyn había sido un remezón en su rutina monótona, un recordatorio de que afuera existía un mundo que seguía girando sin ella. Un mundo donde la gente salía a tomar café, donde las amigas se abrazaban sin segundas intenciones, donde las conversaciones no estaban vigiladas por el miedo.
Se quedó mirando el techo, las manos quietas sobre el edredón. Ya