Capítulo 116: La grieta de escape
Despertó con la habitación a oscuras como últimamente le pasaba. Todo seguía igual, incluso la bandeja del almuerzo había desaparecido y en su lugar, en la mesita, estaba la de la cena.
Se incorporó con lentitud. La cabeza le daba vueltas, pero era una sensación distinta al mareo de antes. Era como si su cerebro estuviera empapado en algodón. Necesitaba moverse y despejarse.
Se levantó y caminó hacia la puerta. La abrió sin pensar, movida por un impulso que no