Capítulo 150: Sin retroceder
La noche se había instalado sobre el resort cuando Ariadne despertó de un sueño profundo, de esos que no recuerdas pero que te dejan la sensación de haber estado fuera por horas. Se incorporó en la cama y miró la hora en el reloj de la mesita. Las nueve de la noche. Había dormido casi seis horas seguidas, un lujo que no se permitía desde hacía semanas. El cuerpo le pedía más descanso, pero la mente ya estaba despierta, repasando todo lo que había dicho, todo lo que