— Lo siento si tenías esperanzas de que te besara a ti.
Leo le echó en cara a Arturo, ante los vítores y risas de los demás, y me tomó del brazo para arrastrarme a la salida, apenas tuve oportunidad de despedirme de Valeria con un gesto de la mano.
Tuve que pedirle dos veces que fuera más despacio o me iba a hacer tropezar.
Conforme nos alejabamos del bullicio y bajaba mi nivel de alcohol en sangre, el peso de las consecuencias de mi acción me fue cayendo encima.
¿Cómo mierda fue que se me o