Mundo ficciónIniciar sesiónEl despacho estaba en silencio, salvo por el tintinear del hielo contra el cristal del vaso de whisky de Cássio.
Aún negaba con la cabeza, incrédulo, con una media sonrisa provocadora.
—Todavía no puedo creer que hayas terminado en un estadio de fútbol —dijo, recostándose en el sillón de cuero como quien saborea l







