Mundo ficciónIniciar sesiónNatan entró al edificio de la constructora con pasos largos y firmes, la postura impecable, el mentón en alto, transmitiendo la impresión de que ya era el dueño absoluto de todo.
El vacío dejado por André parecía llenar el aire a su alrededor, y él saboreaba la sensación de superioridad que aquel silencio le proporcionaba.







