La cabina reservada para Dorian era un contraste absoluto con el bullicio que llenaba el resto del barco.
Dentro, todo parecía tranquilo y perfectamente organizado, con un aroma discreto de cedro y notas cítricas impregnando el aire.
Él estaba sentado en un sillón de cuero, con una toalla caliente sobre el rostro mientras el barbero ajustaba los últimos detalles de su barba.
—¿Más corta, señor Villeneuve? —preguntó el hombre con meticulosidad.
—Solo recortada —murmuró Dorian con voz baja y rela