La ubicación llegó con un mensaje breve de Dmitry: La tenemos.
Evelyn estaba en Rusia.
Una mansión bien cuidada, rodeada de seguridad privada, cámaras, y probablemente llena de hombres dispuestos a morir por ella, pero ya no me importaba nada de eso. Ella cruzó la línea, y esta vez no habría redención.
La sangre de mi hijo derramada por su culpa seguía pesando en mi pecho. El recuerdo del dolor en los ojos de Alina cada vez que despertaba en medio de la noche, aferrándose a su vientre… No, esta