La verdad, Ricardo ha estado yendo a escondidas al salón de belleza para hacerse tratamientos en la cara, además de comprar montones de mascarillas que se aplica cada vez que tiene chance. El ejercicio y el gimnasio tampoco los deja de lado.
Lo hace porque teme que Marina lo deje al apreciar al ver que está envejeciendo.
Este año cumple treinta y dos, cuatro más que Marina, y ella siempre anda hablando de cantantes jóvenes. Por eso, Ricardo se esfuerza aún más en secreto; no puede dejar que los