—Si necesitas ayuda con algo, cuenta conmigo. —mandó Teresa por mensaje.
César lo leyó y respondió seco, sin pensarlo mucho:
—No hace falta.
No tenía intención de dejar que Teresa se metiera al equipo del proyecto. Por un lado, porque no confiaba en sus capacidades; por otro, porque ya no quería más ser cercano a ella.
Dejó el teléfono a un lado y trató de volver a enfocarse en lo suyo. Pero no pasó mucho tiempo antes de que lo agarrara de nuevo y marcara al asistente que trabaja en la oficina p