Orión recordaba que Andi había dicho que César estaba soltero, que no tenía novia ni esposa.
Sintió una duda. Combinando eso con la reacción de Marina aquel día, parecía que ella sabía algo.
Es que Mamá no conoce a César, ¿o será que sí?
Desde afuera, se oyó el grito de Álvaro:
—¡Orión, entra, ven a jugar conmigo!
Orión cerró la computadora, la apagó y fue a buscar a Álvaro.
Si Marina conocía a César, entonces el tío de Álvaro también debía conocerlo, ¿verdad?
¿Quizá podría hacerle una pregunta