Marina dio su opinión:
—No entiendo a esos traficantes de personas. Tú, que todos los días hackeas redes, ¿los entiendes mejor que yo? ¡Andi todavía es un niño!
Los dos seguían discutiendo sin parar. Orión se acercó y agarró a su hermano para llevarlo a su habitación.
Andi miró hacia atrás y no supo qué hacer. Ver a su tía tan enojada le daba miedo. Tomó el juguete de las manos de su tío Álvaro y subió las escaleras con su hermano.
Cuando cerró la puerta de la habitación, Orión se veía e