Capítulo XLIII: El juego de la verdad.
Las noticias en este pueblo no caminaban, volaban. Iron River era un pueblo pequeño, con la moral estricta y los ojos siempre abiertos, especialmente cuando se trataba de escándalos que involucraban a las familias de mayor antigüedad y, más aún, a Joe y Abigaíl. El espectáculo de Perla en la clínica veterinaria no tardó ni una hora en convertirse en la comidilla del día. El relato se distorsionó y amplificó, pero el núcleo se mantuvo: Perla había enloquecido, Peter había intervenido, y Abigaíl