Andrei
La oscuridad ya no se llamaba así, sino Elise Sangster, el nombre de mi universo entero. Con fascinación, descubrí que ni estando muerto ella dejaba de ser mía, que podía tratar de volver a la luz para recuperarla y arrastrarla de regreso a mi lado.
¿O tal vez no estaba muerto? No lo sabía con certeza, pero eso no importaba. La tendría de regreso, ya fuera en esta vida o en otra.
—Está por despertar —dijo una voz grave, a la que me costó reconocer—. Está teniendo un buen progreso.
—De