Alistair
Querido hijo:
Tu madre se encuentra bien; está más feliz que nunca y canta para mí todas las noches. Dice que quiere verte a ti y a tus hermanos; todavía no se resigna a que ya no tiene ese permiso.
Espero que en tu siguiente carta vengas con buenas noticias y me digas que la has encontrado. Yo, más que nadie, quiero que vivas esa felicidad que solo puede darte tu objeto de deseo, tu alma gemela. Lo sabrás en cuanto la veas, que no te quede duda de eso.
Feliz cumpleaños número treinta