Valeria terminó de cerrar el cierre lateral de su vestido mientras su reflejo en el espejo le devolvía la imagen de una mujer hermosa y seductora.
Rojo.
Ese había sido el color que Enzo había elegido para ella.
Lo había dicho sin consultarle: “Rojo. Te queda bien. Quiero que lo uses.”
Y ella, por alguna razón que prefería no analizar demasiado, había aceptado. Últimamente buscaba complacerlo en todo. Estaba enamorada, aquello era una prueba clara.
El escote era profundo, pero elegante. Las mang