Capítulo 011

Afortunadamente, Francisco no se había percatado de nada. Pero ella sabía muy bien que había estado a punto de engañarlo, así que la culpa no la dejaba tranquila.

Pasó el resto de la noche cabizbaja, arrepentida, deseando regresar a casa, mientras Erick se mantenía a la distancia con aquella mujer.

Le había dicho que solo era una misión, pero estaban tan cerca, tan unidos y acaramelados, que comenzaba a dudar; comenzaba nuevamente a sentir esa incomodidad que le avisaba que los celos estaban ga
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