Julieta
No había tenido la oportunidad de mirar con detenimiento el departamento de Damián. Desde que llegamos, toda mi atención había estado enfocada en él, en sus heridas, en su recuperación. Se habían reabierto sus heridas, y luego de varios cuidados, la doctora había determinado que él estaría mejor en su casa. Jamás imaginé venir aquí. Era el último piso, su departamento estaba sobre el mío. Octavio, Eva, Ágata… estaban todos hablando con él. Más guardias se encontraban afuera. Alan caminab