Damián
—¿Cómo demonios está aquí? ¿Por qué no vigilaron a ese desgraciado? —grité desesperado. No lo podía creer, el primer y único día que mi hermano venía a la empresa y justo sucedía esto. ¿Cómo era posible? ¡Maldito! Me engañó, quería investigarme, sacarme ventaja.
—Alfa, lo siento, se suponía que Ricardo fue al baño y se nos escapó por un momento, no sé cómo sucedió —dijo Octavio..
—Estuvo bajo nuestra vista todo el tiempo, hizo una maniobra cobarde para dejarnos de lado ¡No sabemos cómo