Eva
Damián pidió que nos dejaran solos y lo enfrenté.
—Damián, conozco bastante a los lobos como para no darme cuenta de qué es lo que está sucediendo, te quedas viendo a la chica como un tonto y actuaste rápidamente para salvar su vida…— digo, pero él me interrumpe sin siquiera pestañear.
—Ella es mi mate destinada, y sé lo que estás pensando. Pero ella es humana, y tú sabes muy bien lo que piensan en Sombras de la Noche de los humanos. Arriesgaría mi posición. La única forma de cambiar todo e