Julieta
Mi cuerpo se sentía como un torbellino de emociones. Los músculos me dolían, no recordaba qué había pasado, solo que había aparecido en los brazos de Damián. Lila hablaba sin parar, llenando mi cabeza de ruido, como si nunca hubiese hablado antes y ahora quisiera decirlo todo al mismo tiempo. Me dolía la cabeza, estaba agotada… y me dormí.
Cuando desperté, el sol ya estaba alto en el cielo, llenando todo de luz. Había fuego en la cabaña, la recordaba. Había pasado tanto entre nosotros…