Julieta
La hechicera me había soltado, me había dejado ir. Dijo que no sabía qué hacer conmigo, me preguntó qué era yo. ¿A qué se refería con eso? Petra observó mi marca y me miró con esos ojos extraños.
Era un prisionero de los Herejes de la Noche. ¡Era un hombre! Pero tenía esos ojos tuquesa, ese anillo con la piedra negra. Era ella. Realmente estuvo prisionera y le hablé del ónix; ella no lo sabía. Los Herejes la habían atrapado. Félix, el lobo enemigo de Eva, debía estar buscando hechicera