En la sala de reuniones había, no solo olor a café, de ese que se impregna por todos lados. El protagonista era el estrés acumulado en medio del trajín. Las proyecciones de la nueva campaña iluminaban la enorme pantalla, pero los rostros de los creativos reflejaban puro agotamiento. La fecha límite de entrega se acercaba como un tren a toda velocidad y el equipo necesitaba un milagro para unificar todas las piezas del proyecto.
—No vamos a lograrlo si seguimos trabajando en cubículos separados