Los viejos jardines lucían más hermosos de lo que habían lucido jamás aun y a pesar de los arbustos con hojas secas que se imponían en el centro, la luz que entraba por los grandes ventanales lo hacían recordar la calidez de los labios de Juliette, aquella sensación que aún lo embargaba y lo sumergía en los recuerdos de la noche anterior lo hacían añorar a la rubia a su lado, era la primera vez que se sentía de tal manera, era la primera vez que amaba a una mujer como la puede amar un hombre…el