Juliette apretó sus manos en frustración.
— No se preocupe, seguramente lo encontraran — dijo Juliette sonriendo hacia aquel hombre, sabía que el padre de Eros era un buen amigo suyo.
André observaba con gran interés a aquella humana, Juliette Lambert, la sangre caliente de sus venas olía a la de un cazador…pero había algo más allí que no lo dejaba tranquilo, Eros y Juliette, eran hermanos, no lo dudaba, el adonis de cabellos negros era, además, algo más que un cazador, solo los viejos como el