El sol resplandecía tenuemente, el cielo despejado, tan limpio y del más bello celeste hablaba de los días lluviosos y fríos que habían caído sobre la ciudad y las praderas cercanas limpiando todo a su paso, Juliette desayunaba en el pequeño jardín destinado para eso en los jardines de la mansión Rohan, hacia tanto que no salía el sol que quería aprovecharlo lo más que pudiera, Fernand le había dado una catedra del porque debía comer más y le hacia la observación de lo delgada que se había pues