Debo admitir que mostrarme así con Daemon me dolía. Sin embargo, decidí enterrar mis sentimientos para mantener mi objetivo.
Al avanzar por el pasillo para desayunar, el dolor de estómago se hizo presente.
Dios mío, volví a recordar aquella escena.
La sangre.
Me detuve. Daemon amagó a darse la vuelta para también detenerse.
—Sigue adelante. —le dije, poniendo mala cara, para que no me asistiera.
En realidad, me sentía vulnerable. Quería que me diera la mano y me llevara el mismo a todas partes