No quiso decirme los detalles de su plan, ni siquiera una pista. No quería saber, a pesar de que no me agradaba la incertidumbre. Porque estaba harta de la mafia, del mundo criminal, de todo aquello que enredó a mi hermana y también a mí.
—Mi hermana quiso destruirte también. —murmuré, no podía dejar pasar ese detalle. —¿Por qué no me lo dijiste?
—No quería que tú me odiaras. —Daemon me observó fijamente. —No fue bueno que te ocultara tantas cosas.
Una lágrima rodó por mi mejilla. Imaginé que h