Los días siguieron avanzando, y Agatha se encontraba en un constante vaivén de emociones. La conexión que había comenzado a establecer con Samer la llenaba de una extraña mezcla de felicidad y ansiedad. Había momentos en los que se sentía completamente a gusto, y otros en los que la duda se apoderaba de ella. ¿Realmente podía confiar en él? ¿Podía abrir su corazón sin miedo a ser lastimada?
Un día, mientras trabajaba en su habitación, decidió tomarse un descanso y salió a la terraza para disfr