El convoy continuaba su marcha a pesar de los estragos del ataque. El silencio reinaba en el interior del vehículo donde viajaban Samer, Agatha y Khaled. La tensión se palpaba en el ambiente, como una sombra que ninguno podía ignorar.
Samer repasaba mentalmente lo sucedido. El ataque había sido demasiado preciso para ser una coincidencia, y eso solo significaba una cosa: alguien dentro de sus filas estaba proporcionando información al enemigo.
—Tenemos que revisar cada movimiento que hemos hech