Capítulo 13.4: Ecos de culpa.
Ante las palabras de su lobo Dante apretó los puños con frustración. Alastor, quien había estado atento a su actuar desde el comienzo del primer ritual, se acercó a él con cautela, sin embargo, en su aura, no había miedo, ni ningún otro sentimiento negativo.
―Te escucho ―dijo con cariño paternal, uno que reconfortó a Dante
―Yo… me siento culpable ―admitió Dante ―Si no hubiera olvidado este sitio… Si tan sólo lo hubiera recordado antes… tal vez… tal vez los cadáveres que vimos antes no serían ca