Capítulo 30.3: La bendición del Vigilante.
Ante la escena, Anna y Dante compartieron una sonrisa mientras que Alastor y Máximus asintieron con suavidad.
―Oh, venga ya… ―sollozó Lysander ―Tan bien que iba ―gimoteó, provocando que la mayoría en la sala riera
―Entonces… Emmet, Gael, a partir de este día, con el consejo real como testigo, yo los declaro a ambos los padres y guardianes de Asha Melissa Bennet ―dijo Máximus aún con una sonrisa ―Que Selene proteja y bendiga a su familia ―
― “Que así sea” ―dijeron todos los miembros en la pantal