88. DOMINIC ES EL HEREDERO.
Alexander había cancelado todas las citas que tenía, por primera vez no tenía cabeza para el gran imperio que manejaba. Nunca pensó que Ana Bell sería su perdición, mucho menos de este modo.
Su casa estaba vacía, aún con algunos "recuerdos" de la boda falsa que había tenido con su esposa, Verónica. No aceptaba aquella horrible realidad.
Su teléfono sonó al menos cinco veces, antes de finalmente responder, con una molestia clara;
— ¿Qué quieres ahora, Bennet? —respondió Alexander a aque