106. ¿ENAMORADA DE DOS HOMBRES? LA CONFUSIÒN DE VERONICA.
Verónica caminaba por las calles impolutas del distrito financiero. El sol de la mañana, un disco radiante en el cielo de otoño, se reflejaba con violencia en el vidrio de los rascacielos. Iba hacia su nueva oficina, la cúspide de su empresa VIMED. Era un triunfo personal, forjado en la adversidad.
Sus pasos eran firmes y cadenciosos, marcando el ritmo de su renovada ambición.
Pero no estaba sola.
A una distancia precisa, lo suficientemente cerca para actuar y lo bastante lejos para negar su pr