La votación no fue unánime, pero fue abrumadora. Las manos levantadas fueron un bosque de sentencia final. El presidente de la junta, con voz temblorosa por la edad pero firme en el procedimiento, declaró la resolución: Charles Vance era oficialmente expulsado de la Junta Directiva y de todo cargo ejecutivo en Vance Enterprises, sujeto a una investigación forense inmediata.
El sonido que siguió no fue de celebración. Fue un suspiro colectivo, el de un cuerpo que acaba de extirpar un tumor. Habí