El viernes llegó con un cielo gris que prometía lluvia. Perfecto, pensó Olivia mientras miraba por la ventana del ático. El clima coincidía con su estado de ánimo.
Alexander ya estaba listo cuando ella bajó con su maleta. Llevaba un traje gris oscuro, impecable como siempre, pero había algo en su postura que parecía... tenso. Como si también estuviera anticipando los próximos días con algo más que entusiasmo profesional.
—El coche está abajo —dijo él, su voz neutra.
Olivia asintió. No había nad