La noche de la Gala Anual de la Fundación Vance para las Artes había llegado. El vestíbulo del museo, transformado para la ocasión, era un hervidero de seda, diamantes y ambición disfrazada de filantropía. Olivia, enfundada en un vestido de noche de terciopelo color vino, se ajustó mentalmente la máscara de Olivia Vance una vez más. Pero esta vez, la máscara se sentía diferente. Más cómoda, casi como una segunda piel.
Desde su posición discreta cerca de la entrada, observó la escena. Alexander